«Los científicos y los filósofos —escribe Bunge— tienden a tratar la superstición, la pseudociencia y hasta la anticiencia como basura inofensiva o, incluso, como algo adecuado al consumo de las masas; están demasiado ocupados con sus propias investigaciones como para molestarse por tales sinsentidos. Esta actitud, sin embargo, es de lo más desafortunada. Y ello por las siguientes razones. Primero, la superstición, la pseudociencia y la anticiencia no son basura que pueda ser reciclada con el fin de transformarla en algo útil: se trata de virus intelectuales que pueden atacar a cualquiera —lego o científico— hasta el extremo de hacer enfermar toda una cultura y volverla contra la investigación científica. Segundo, el surgimiento y la difusión de la superstición, la pseudociencia y la anticiencia son fenómenos psicosociales importantes, dignos de ser investigados de forma científica y, tal vez, hasta de ser utilizados como indicadores del estado de salud de una cultura»

Mario Bunge

Por José Jaimes Cabrera

 

¿Qué es una Ciencia? ¿Por qué es diferente a una pseudociencia?

Mario Bunge en su libro ” Las pseudociencias Vaya timo! expone que la Ciencia busca los mecanismos detrás de los fenómenos , aquí es necesario hacer una distinción, un fenómeno es algo meramente perceptual, en cambio un noúmeno  es lo que causa dicho fenómeno ( no me pienso detener mucho aquí, Mario Bunge tiene más libros donde trata esto, como lo es ” A la caza de la Realidad” si alguien le interesa profundizar)  no es perceptible a los sentidos humanos, por ejemplo, hay propiedades que no las podemos percibir como lo es el spin de un electron, la transcripción del ADN  o el Producto Interno Bruto, no son cosas que podamos palpar sino tenemos conocimiento a través de indicadores con los cuales podemos inferir estas entidades.

La Ciencia trata de encontrar los mecanismos por las cuales actúan las enfermedades, la teoría celular es muestra de ello, la farmacología moderna trata de encontrar compuestos para tratar de combatir las enfermedades, por lo que se han desarrollado antibióticos que son efectivos para las enfermedades que trata, porque se sabe parcialmente su mecanismo de acción, en caso que produzca un efecto adverso de un fármaco se puede inferir que es lo que ha afectado. En síntesis, tenemos algunas certezas acerca del funcionamiento del cuerpo humano, gracias a toda la investigación en biología molecular, para saber cómo y por qué actúa un fármaco, y son explicaciones acorde al grueso del conocimiento científico, esto quiere decir que este conocimiento esta contrastado con otras ciencias como la bioquímica.

Las pseudociencias no tienen mecanismos bien establecidos acerca de cómo y por qué sus creencias o tratamientos funcionan ( si es que lo hacen), la homeopatía es muestra de ello, no voy a hablar acerca de sus múltiples críticas, ya que hay bastante material, pero si hablaré en contra de algunas pseudociencias que han invadido a la Psicología. Para exponer un ejemplo, son las constelaciones familiares, que postulan que de cierta forma, hay “trastornos” o “síntomas” inconscientes de antepasados, y que de alguna manera influye en la conducta y mente, la idea es descabellada, porque a lo máximo que podrían decir, es que existen algunas factores genéticos que podrían predisponer hacia algún trastorno, no “ideas inconscientes”, tal cosa sería imposible de probar.

¿Por qué existen regulaciones a las profesiones?

Existen principalmente para hacer responsables a las personas encargadas de dar un servicio y proteger al público, los médicos los saben muy bien, las malas prácticas con los pacientes, en casos graves pueden retirar la cédula al médico, lo mismo ocurre con los psicólogos, las malas prácticas pueden ser denunciadas y se pueden llevar a cabo acciones por mala praxis. ¿Pero en el caso de las constelaciones familiares o cursos de coaching ? ¿ Quién regula esas terapias? La respuesta es que no hay un organismo que regule sus terapias, esto provoca un malestar en la comunidad de psicólogos que de verdad hacen práctica con evidencia; y esos cursos se ofrecen hasta en instituciones públicas, sin una respuesta por parte de las universidades.

¿Quién debería tomar una postura?

Ante la Pseudociencia, la Universidad Nacional Autónoma de México,  ha querido ser políticamente correcta con este tema, no ha querido o hasta ha fomentado pseudociencias ( recientemente en la Facultad de Medicina se llevo a cabo una conferencia, donde se invitó a un homeópata escudándose en la “diversidad”), en el caso de la Psicología es necesario que se tome una postura o se forme un grupo de expertos ,para evaluar las terapias y las evidencias ,para mostrar al público cuales terapias tienen evidencia de que funcionan.

Y esto es para dar la mejor atención a las personas, que tienen problemas reales y que el deber de la Universidad es dar la mejor atención posible, con los mejores conocimientos disponibles, es una responsabilidad social que tiene la Universidad. Y esto también tiene que ver con la formación que esta dando a los psicólogos, porque si un psicólogo no sabe justificar de porqué una terapia funciona con fundamentos científicos ¿ Para qué formar psicólogos?, ya que si existen terapias que tienen evidencia sobre su funcionamiento y no se enseñan a la gran mayoría de psicólogos.

¿Por qué debería de preocupar?

Para contestar el titular, es preocupante porque la pseudociencia ya ha empezado a dar problemas, en España se han documentado casos de personas que dejaron de ir al médico por ir a pseudoterapias (Aquí la noticia) , o en Francia, donde la psiquiatría esta dominada por el psicoanálisis, ha causado un verdadero daño a los chicos con autismo ( Aquí un documental que muestra el daño) , la salud de las personas no es ningún juego y las instituciones encargadas de formar e investigar, deberían tomar cartas en el asunto, para tratar de combatir a charlatanes sin escrúpulos, que lucran con la necesidad de la gente.

En España, algunos médicos han empezado a tomar acciones para combatir a las pseudoterapias, se ha formado un Observatorio con tal de advertir a las personas sobre posibles estafas en el ámbito de la medicina (aquí la noticia) , en México no se ha hecho nada similar, es necesario que la UNAM y otras instituciones tomen partido ante la invasión de las pseudociencias y pseudoterapias, porque al final esto puede provocar un verdadero problema social, hasta en países avanzados como Europa se han reportado casos de que sectas han mal informado a la gente, donde hay grupos que se niegan a ser vacunados, poniendo en riesgo a los demás, y todo derivado de que los organismos que tienen peso, no han querido enfrentar a los charlatanees.

En México las terapias psicológicas o conductuales con mejor evidencia no se enseñan en las universidades, lo que ha provocado una verdadera niebla, en donde charlatanes puede ejercer la actividad profesional de un psicólogo, lo que provoca que la gente no pueda tener acceso a terapias que podrían ayudarles de forma efectiva y eficiente.

En la medicina, de cierta forma hay maneras de evitar esto, pero en el caso e la Psicología la situación es grave, es difícil saber si un psicólogo de verdad tiene los conocimientos apropiados para llevar a cabo su labor como debería de hacerla, de no hacer algo, las personas van a seguir a merced de los charlatanes y el cuidado de la salud mental seguirá siendo de pésima calidad.

Blog: El Jacobino